El presidente Donald Trump amenazó el sábado con imponer «aranceles del 100%» a las importaciones canadienses a Estados Unidos si se concreta un acuerdo comercial entre Canadá y China, luego de un pacto preliminar anunciado la semana pasada entre Ottawa y Beijing.
Las relaciones entre Estados Unidos y su vecino del norte han sido turbulentas desde que Trump regresó a la Casa Blanca hace un año, marcadas por disputas comerciales y la declarada intención del mandatario de anexionar a Canadá como «el 51º estado» estadunidense.
Durante una visita a Beijing la semana pasada, el primer ministro canadiense, Mark Carney, celebró una «nueva asociación estratégica» con China, que dio como resultado un «acuerdo comercial preliminar pero histórico» para reducir aranceles. Pero este sábado Trump advirtió de graves consecuencias si ese acuerdo se materializa.
Si Carney «cree que va a convertir a Canadá en un ‘puerto de descarga’ para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado», escribió Trump en su plataforma Truth Social. «Si Canadá hace un acuerdo con China, será inmediatamente objeto de un arancel del 100% sobre todos los bienes y productos canadienses que entren en Estados Unidos», advirtió.
Los dos líderes han afilado sus cuchillos retóricos en los últimos días, primero con el discurso de Carney el martes en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), donde obtuvo una ovación de pie por su evaluación de una «ruptura» en el orden global liderado por Estados Unidos.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, se reúne con el presidente de China, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, China, el viernes 16 de enero de 2026.via REUTERS
Su comentario fue visto como una referencia a la influencia disruptiva de Trump en los asuntos internacionales, aunque Carney no mencionó al mandatario estadunidense. Trump respondió a Carney un día después en su propio discurso en Davos y aseguró que «Canadá vive gracias a Estados Unidos».
Luego retiró una invitación al primer ministro canadiense para sumarse a su «Junta de Paz», el órgano con el que el inquilino de la Casa Blanca busca resolver los conflictos globales.
«Canadá no existe gracias a Estados Unidos. Canadá prospera porque somos canadienses», dijo Carney el jueves en un discurso nacional.
Disputas comerciales
Canadá depende en gran medida del comercio con Estados Unidos, que recibe tres quintas partes de sus exportaciones.
Sectores clave canadienses, como el automotor, el del aluminio y el del acero, se vieron afectados por los aranceles sectoriales globales impuestos por Trump. Este impacto ha sido sin embargo atenuado por el tratado de libre comercio norteamericano T-MEC, integrado por México, Estados Unidos y Canadá.
Las negociaciones para revisar ese acuerdo están previstas para comienzos de este año, y Trump ha insistido en que Estados Unidos «no necesita acceso a ningún producto canadiense, lo que tendría consecuencias de gran alcance para su vecino del norte. En ese contexto, se reunió la semana pasada con el presidente chino, Xi Jinping, con la intención de buscar un nuevo acuerdo que disminuya la dependencia de su país a Estados Unidos.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, habla durante una conferencia de prensa antes de un foro de planificación del gabinete en la Ciudadela de la ciudad de Quebec, Canadá, el 22 de enero de 2026.REUTERS
«China y Canadá han alcanzado un acuerdo comercial preliminar pero histórico para eliminar barreras comerciales y reducir aranceles», dijo Carney en Beijing.
