El diputado Yericó Abramo Masso, del PRI, presentó una iniciativa que adiciona una fracción III Bis al artículo 306 de la Ley General de Salud, en la que sugiere que la publicidad contenga comparativos de alimentos de bajo y alto nivel nutricional; además, entre gramaje y precios de los mismos.

La propuesta, turnada a la Comisión de Salud, menciona en la exposición de motivos que de acuerdo con especialistas de la UNAM en México el 75.1 por ciento de la población adulta presenta sobrepeso u obesidad, y en siete entidades (Sonora, Colima, Baja California, Yucatán, Tabasco, Quintana Roo y Campeche) la prevalencia es mayor a 80 por ciento, lo que representa ocho de cada 10 personas.

“Reconocer que se trata de una enfermedad permite que se le dé la debida atención: prevención, detección temprana y tratamiento integral, y quitar el estigma sobre las personas que la padecen, a quienes se les considera culpables de su condición”, indica el documento.

Explica que la obesidad, antes considerada cuestión de estética, es un padecimiento complejo que se caracteriza por la acumulación excesiva o anormal de grasa o tejido adiposo, y que puede perjudicar la salud, teniendo una diversidad de causas que no necesariamente se asocian unas con otras de manera lineal.

Destaca que la Encuesta Nacional Sobre Salud y Envejecimiento en México (Enasem), que realiza el INEGI, enfatiza que la obesidad se considera un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, osteomusculares, diabetes y algunos tipos de cáncer. Este riesgo aumenta conforme crece el grado de este padecimiento.

Según la Enasem los resultados muestran una tendencia al alza de obesidad, tanto en hombres como en mujeres, desde el primer levantamiento en 2001 y hasta 2021. “En este último año, la obesidad fue mayor entre las mujeres que entre los hombres, la diferencia se acercó a los siete puntos porcentuales, con 30.1 y 23.3 por ciento, respectivamente”.

Además, de acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor, a los mexicanos nos gusta botanear: 58 por ciento prefieren frituras de maíz, 29 por ciento, papas; 4 por ciento, botanas de harina de trigo, y nueve por ciento optan por otras.