Adoptar hábitos adecuados de cuidado íntimo, respaldados por información confiable y productos diseñados especialmente para la Zona V, es parte del enfoque de Saba para acompañar el bienestar cotidiano de las mujeres y personas menstruantes
El bienestar cotidiano se construye a partir de hábitos simples que influyen directamente en cómo las personas se sienten día a día. En ese contexto, el cuidado de la Zona V es una práctica esencial del autocuidado diario, que va más allá de momentos específicos como la fase menstrual.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el equilibrio natural de la microbiota vaginal (conjunto de bacterias que protegen la zona íntima) es clave para la comodidad y el bienestar. Este equilibrio puede alterarse por factores cotidianos como cambios hormonales, prácticas inadecuadas o productos no diseñados para la zona íntima. Estudios citados por la OMS* señalan que entre 23 % y 29 % de las mujeres en edad reproductiva presentan alteraciones en algún momento, lo que refuerza la importancia de rutinas respetuosas y constantes. Entre las más comunes se encuentran variaciones en el flujo vaginal, como cambios en su cantidad, consistencia u olor, y sensaciones de incomodidad, como ardor o picazón, lo que refuerza la importancia de mantener rutinas de cuidado respetuosas y constantes.

Además, la secreción vaginal es un proceso fisiológico normal que ocurre todos los días y cumple funciones de limpieza y protección natural que no deben interpretarse, por sí mismas, como un problema de salud. Estas variaciones pueden presentarse en distintos momentos del ciclo menstrual, el cual comprende varias fases hormonales, lo que hace relevante adoptar hábitos de cuidado íntimo cotidiano que acompañen estos cambios naturales y favorezcan la comodidad diaria.

Organismos de salud pública y fuentes médicas coinciden en que el cuidado íntimo cotidiano debe centrarse en prácticas externas, suaves y no invasivas. Entre las recomendaciones más consistentes se encuentran:

Limitar el cuidado íntimo a la vulva, evitando los lavados internos o duchas vaginales, ya que estas prácticas no aportan beneficios y pueden alterar el equilibrio natural de la zona.
Priorizar el uso de ropa interior de telas transpirables como el algodón y evitar la humedad prolongada, especialmente después de realizar actividad física.
Elegir productos formulados específicamente para el cuidado íntimo diario, diseñados para respetar el pH y el equilibrio natural de la vulva.
Observar los cambios del cuerpo y, ante molestias persistentes, buscar orientación de un profesional de la salud.

Estas prácticas no solo previenen molestias, también acompañan los cambios naturales del cuerpo y ayudan a vivir el autocuidado sin tabúes.

«Como marca especializada en cuidado íntimo, Saba® promueve una visión del bienestar basada en información confiable y acompañamiento diario. A través de su portafolio de higiene y salud menstrual, la marca ofrece soluciones pensadas para distintas rutinas y estilos de vida, con el objetivo de apoyar la comodidad y el bienestar todos los días», señaló Ximena Magaña, Marketing Manager de Saba.

Informarse sobre el cuidado de la Zona V desde fuentes confiables ayuda a acompañar el bienestar diario y a vivir el autocuidado íntimo con mayor naturalidad y confianza. Para descubrir más consejos y productos para el bienestar íntimo, visitar www.saba.com.mx.

* Estudio de la OMS sobre la vaginosis bacteriana.